Los tiempos son adversos, y para mi asombro somos bastantes en mi entorno los que estamos pasando por una situación similar. Acordate Mati, la viviste, la pasaste, y te faltan 80 años más; pero bueno hay que pasar los momentos. No hay felicidad sin tristeza, no hay sonrisa sin llanto, no hay amanecer sin noche.
Hace unos días que estoy viviendo con fantasmas tan reales que los veo caminar, reír, saltar, cantar, abrazarse, besarse, tantas cosas que hacen que una persona se sienta tan feliz y completa que piensa que nunca puede volver 2 casilleros atrás. Uno de esos fantasmas soy yo, el otro ya se sabe. Amiga, hoy quiero cambiar de casillero; yo ya lloré, ya pedí, ya jugué mi mano, no la mejor pero si una buena; El resto es mío, lo mejor lo tengo adentro todavía, alguien lo va a ganar, no lo voy a ocultar más; lo sé.

Los días de lluvia son hermosos, lo empecé mal, lo seguí peor y lo termine como más me gusta, con 1 hermano, 1 ángel y 2 pilares hermosos. La parte del ángel muchos ya saben la razón por la cual aplico ese termino, y la verdad es que me lo enseñó otra persona que fue muy importante en un momento de mi vida, pero para que vos lo sepas que sé que lo vas a leer es porque creo en la gente como vos que aparece y te muestra que se puede seguir adelante, que con una sonrisa te salva la conciencia, carga tus dolores, tu peso y camina con vos. Mi espalda va a tener una parte tuya, sabelo.
Volviendo al tema inicial, sabiendo que las cosas pasan, que la gente se reencuentra, que el mundo sigue dando vueltas al sol, te aviso que no es lo peor ni pretendo que lo sea pero ya jugué un partido con 7 jugadores y perdiendo 6 a 0 y lo di vuelta; un ejército y yo, no me gana esto, es un paso, un tiempo, una experiencia más. Al fantasma más lindo del mundo, gracias eternamente, pero vas a seguir siendo un fantasma hasta que te guarde de una vez. Es blanco o negro, los grises suelen ser feos y las decisiones tardan más a tomarse y en aplicarse, pero son tajantes y las mejores.

Asique para cerrar esto, lo cual me cuesta llevar el mismo hilo (a Matt Groening le pasa lo mismo), te comento que una experiencia me contó que esperando ecos que sabia que no iban a volver, me rompí la cabeza literalmente, y que un ejercito me saco y me cuido. Hoy aparecieron todos de nuevo, en mayor o menor medida, faltarán algunos pero los tengo y los voy a volver a juntar. Cada día somos más.